
La vida
El más sagrado de todos los derechos.
Venezuela no se arregla sola. La podemos cambiar nosotros si cada uno presenta su mejor versión. Vamos a liderar en nuestro entorno y convertirnos en parte de la solución.
Durante muchos años nos dijeron que éramos un país rico y que por tanto el Estado debía hacerse cargo de nosotros.
No somos un país rico. Tenemos enormes recursos que podemos transformar en riqueza con nuestro esfuerzo, con nuestro trabajo, con un Estado pequeño que incentive inversiones privadas que generen oportunidades de empleo.
No se supera la pobreza con bolsas de comida. Se supera con esfuerzo, con trabajo y con empleos dignos que solamente podemos generar a partir de un sector privado que invierte y crea.
Las convicciones que definen a los soldados y líderes de este movimiento. Sin letra pequeña.

El más sagrado de todos los derechos.

Entendemos la libertad como el respeto irrestricto del proyecto de vida ajeno, basado en el principio de no agresión y en defensa del derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad.

Defendemos el pluralismo, la libertad de expresión, la independencia de las distintas ramas del Poder Público y el respeto irrestricto a la voluntad popular como principios éticos y sociales fundamentales para garantizar la convivencia pacífica.

Promovemos el derecho a la propiedad privada como la garantía jurídica que asegura el fruto del esfuerzo individual y el motor fundamental del desarrollo económico libre.

Promovemos el imperio de la ley sobre la fuerza, donde las reglas del juego son claras, previsibles y aplicadas a todos por igual, sin privilegios.

«Es necesario dar una batalla cultural.»Pedro Pablo Fernández · Maturín, febrero de 2026
Ya empezó. Falta que te sumes tú — y los diez que tú convenzas.
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